No se trata de engañar con las fotos. Se trata de mostrar el potencial de cada espacio de la mejor forma posible. De sacar su carácter, su personalidad y sobre todo de realzar aquello que es más demandado por las visitas.
Claro que la luz, el encuadre o la perspectiva es importante, pero sólo porque es lo que hace que una persona que visita tu vivienda sienta que esa es la casa que necesita o la que le hacer sentir bien cuando entra en ella.
Ese es el potencial de la fotografía inmobiliaria: "hacer que una estancia provoque emociones en la persona que la ve."
Como fotógrafos inmobiliarios lo que conseguimos es evocar el alma de la vivienda en cada imagen. No buscamos crear una imagen artificial del inmueble. Buscamos presentar su mejor versión y conseguir que cada persona que lo vea sienta un poquito lo que sería estar en la vivienda.